Cuando nació, era bonito, alegre, activo y todos decían que se parecía al papá, a los hermanos, a Julita, a los abuelos paternos, a los abuelos maternos y en fin, como sucede con TODOS los niños recién nacidos, los adultos le adjudicábamos todos los adjetivos. Finalmente, sabemos a quiénes se parece, en una mezcla de genes que es apenas lógica. De su infancia debo destacar su seriedad, apenas matizada por el trío de primos que lo sacó de la formalidad y lo incorporó en un grupo famoso entre toda la parentela: Octavio, Juan David y Luis Felipe. Una mezcla que conmovió los cimientos del Conjunto Habitacional Campohermoso y de algunos de los edificios aledaños...
Pero ese cuarteto, acompañó con sus juegos a la abuela Emilia y ayudó a hacer sus días más llevaderos, mientras veía literalmente desbaratar los muebles de la sala y otros ambientes, para que los niños hicieran profundas cavernas, sólidos ranchos y aposentos en donde dar rienda suelta aún más a sus fantasías infantiles. Uno que otro superhéroe infantil quedó irremediablemente sepultado bajo una montaña de cojines, cobijas y muebles!
De su época de estudiante poco puedo decir, pues no se desmarcó de una característica de los retoños Soto Zuluaga: excelente estudiante, cumplidor de sus responsabilidades y aprovechado consumidor de las oportunidades en colegio y Universidad; en resumen: un excelente profesional, como lo muestran sus desempeños en todo lo que ha emprendido y en lo que hace actualmente.
Por gajes del destino, en 2009 apareció la oportunidad de ir a enfrentar retos del postgrado en la tierra del Tahuantinsuyo y sus cuatro suyos. Su vida debió cambiar mucho, enfrentando la vida en la señorial Lima, con su historia y su crecimiento destacado en la América Latina. Su lenguaje debió incorporar términos ignorados en su escasa formación de léxicos precolombinos. Debió cambiar algunos pocos términos de lengua Emberá Catío y el Muisca, por una avalancha de nombres, topónimos y palabras venidas del corazón de las culturas incas, Aymaraes y otras.
Qosqo pasó a ser un nombre común, presente siempre en el ideario de la visita soñada y esperada a la magnífica Macchu Picchu, al Lago sagrado fundacional del Perú: el Titicaca y las ciudades de nombre románticos se hicieron del léxico cotidiano: aparecieron, Lambayeque, Chimbote, Ica, Arequipa, Chiclayo y muchas más, que quedaron en la agenda del recorrido por el país acogedor en donde estudiaba.
Sus gentes, encarnadas en cercanía por sus compañeros de clase, muchos de ellos peruanos, lo llevaron de la mano, pero especialmente su compañera Dorita, quien indudablemente lo llevó de la mano y lo puso en su lugar, un lugar del cual no lo dejaría salir y él no quería irse.
Como dicen muchas canciones, el tiempo pasó...
Los estudios consolidaron a los profesionales y los profesionales consolidaron la relación, con la complicidad necesaria de Luís Felipe, más conocido como Pipe. Fue un proceso binacional, con episodios en cada país, afianzado en las normas del más excelso acercamiento, con dribles y otros movimientos extrapolados del fútbol de todas las épocas, excepto los engaños...
Y como era de esperarse y lo esperábamos todos, la cosa concluyó en matrimonio. La feliz fecha fue anunciada y para todos fue una meta para llegar: Para llegar a Lima y después a Cieneguilla, más exactamente. Un efluvio de migrantes aranzazunos y relacionados, llegó a acompañar a la feliz pareja y a sus familiares peruanos. En una boda de ensueño, Joaquín le juró amor eterno a Dorita y Dorita hizo lo propio con Joaquín. Sabíamos que así era y cuando el padre pronunció el Los declaro marido y mujer, sentimos que solamente afirmaba ese amor que sentíamos como propio.
En adelante, todo corre por cuenta de los enamorados! La unión de los contrayentes suma caracteres, genéticas y tradiciones fortalecidas en el ámbito latinoamericanista: la Pacha Mama surge imponente y se planta en frente de la cosmogonía muisca. Inti saluda a Xué, Chía a Killa y el blanco manizaleño- aranzazuno se mezclará con el bronceado del beso del mar pacífico, para colmarnos de nuevos integrantes, para alegría de las dos familias.
Ya hemos aprendido que la pena es distinta a la rocha y hemos aprendido otros secretos de nuestras formas de hablar y actuar. Ahora, los tiempos se alternarán entre la exquisita Inca Kola, las uchuvas (aguaymanto) y podrán degustar panela o chancaca. Joaco continuara degustando su sancocho de pollo, pero no dudará en acometer la tarea de un suculento ají de gallina, de una causa, de unos anticuchos o de un delicioso lomo salteado. Y a Dorita le compartiremos nuestra " dietética" bandeja paisa, los tamales tolimenses y muchas otras delicias del recetario gourmet de Colombia.
Sabe Joaquín cuánto lo quiero, cuánto deseó lo mejor para él y con seguridad, será feliz y estaremos felices viéndolo serlo.
Mi abrazo, el de mi familia, todas las felicitaciones y la seguridad de sus triunfos, al lado de una mujer maravillosa.


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