miércoles, 4 de febrero de 2026

La décima





Estamos en postrasteo: ha sido como es usual, una avalancha de preparativos, empacadas, desempacadas, deshechos y rehechos, que pueden sumarse al año y medio atrás, cuando dejamos la amada casa que nos cobijó durante más de 27 años y fue el sitio que ayudó a malcriar a los niños Escobar Soto y después a los nietos. 


Como pareja empezamos esta vida de casas en 1978, hace 48 años. La revisión de esas viviendas pasa por diferentes sectores de la ciudad y diferentes tipos de viviendas, en consonancia con nuestras capacidades para solventar esa fundamental necesidad de los humanos: un lugar de refugio, construcción de familia, tristezas y alegrías.


Los recuerdos se agolpan en el corazón al evocar tantas cosas vividas, tantos encuentros de familia, tantos compartirse con amigos y tantas alegrías y tristezas en eso de constituir tribu que comparta expectativas, frustraciones y logros. En esas casas hemos vivido dos momentos vitales: criar hijos y malcriar nietos. 


Mucho se puede decir sobre la vida transcurrida como familia y al evocarlos, surgen caras amadas de familia y de amigos que muchas veces de la mano, nos ayudaron a tomar sendas y decidir destinos. 


Por eso, la decisión de emprender la empresa de la Casa 52 fue una decisión de vida: significó dejar el entorno urbano y cambiar a la bucólica visión de la vida campestre; pero fue también la oportunidad de hacer un espacio a nuestro capricho y soñando en dónde jugaría cada nieto, cada hijo, cada nuera y cada visitante de la nueva mansión Escobar Soto.


Aquí los días prometen paz, cantos de aves, uno que otro inoportuno mosquito, visitantes inesperados cuando zorros, armadillos, chuchas, guatines y variedades de aves abandonen su redil y decidan venir a ver a los humanos. 

Aquí estaremos, respetando a nuestros compañeros de entorno y tratando de no intervenir sus rediles. Ya estamos despertando con cantos de guacharacas, picoteos de carpinteros, alcaravanes ruidosos y sonidos que aún no identificamos, pero que ansiamos conocer.


Despertar con un guadual que se deja ver por la ventana y degustar un buen café con los cantos de los visitantes, es otra experiencia que reconforta y da ganas de romper el silencio con exclamaciones de alegría. 


Aquí La Negra Mercedes, Serrat, Aute, Chico Buarque, Silvio, Sabina y tantos, suenan distinto: sus cantos no son interrumpidos por sonidos de motores…

La cosa va ser muy interesante y este proyecto que surgió, transcurrió y finalizó por el tesón, la inteligencia y la dedicación de la Tita, significa el tener el lugar soñado, para los dos y para los hijos y nietos.


Estamos muy felices y creo que así seguiremos.



Gracias por el apoyo de todos y por su compañía en este proyecto de vida.



12 comentarios:

  1. Bravo Carrica, a ver si ahora si invitas así sea a bostezar al aire libre , felicidades a los dos 🤗🤗🤗

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  2. Felicitaciones,que Dios les permita disfrutar este nuevo hogar y puedan empezar a construir las futuras nostalgias y cuentos familiares
    Un fuerte y fraterno abrazo

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    1. Vendrán buenas tenidas y buenos ratos. Gracias

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  3. Que felicidad!!! Cumplir con un sueño que invadió sus mentes y lo han conseguido
    ....muchas felicidades y exitos familia Escobar Soto. Dios los bendiga!!!!

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  4. De nuevo felicitaciones a los dos! Los sueños -con trabajo- si se hacen realidad! Ahhh y olvidaste incluir ratones en la lista de visitas! 😅

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    1. Como los comentarios aparecen anónimos, no puedo identificar a muchos de los autores: pero lo del ratones te denuncia!
      Gracias!

      Creo.

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  5. Que bonito recuento de vivencias. Que bonito sueño cumplido y merecido. Felicitaciones!!

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  6. Gracias Esperanza: una nueva etapa para vivir, disfrutar y compartir.

    CREO.

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  7. Dias de un calor que no quema y noches que no hielan. 77 especies de aves que tenemos registradas en la casa 39 y que, seguro, pasan por tu casa. La Chilacoa que oigo en la matina cantando ede inmenso trajinar se bello amanecer.En fín, vida que nos merecemos .Antonio.

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  8. Antonio: tengo mucho que aprender de su sabiduría, su conocimiento de aves y su bonhomía. Hay muchos motivos para compartir y para vivir la condición de un entorno lleno de gratificaciones para el cuerpo y el espíritu. En tanto haya un encuentro: salud!

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  9. Excelente mi amigo. Felicitaciones a tí y se Marthica. Espero que lo disfruten durante muchos años, y que sea ese lugar maravilloso que anhelan para nietos, hijos y amigos.
    Un gran abrazo

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